lunes, octubre 15, 2007

Mas allá que acá


Desprovista del habitual temor que solía acompañarla
salió de la ciudad desafiando las distancias,
subió y bajó escalinatas de metro.

En ese lugar todos avanzan sin mirar al que tienen en frente,
porque a nadie pareciera importarle.
A pesar de la hostilidad habitual, esa ciudad atiborrada
de gente sin rostro le parecía más acogedora que su
ciudad natal y es que cada día ésta última le parecía
menos afable.

Al volver, se repetía el sermón habitual……responsabilidad,
compromisos, deberes, sucesos, cordura…. guiaban sus decisiones.

Pero más allá de aquellas dos ciudades atiborradas de gente,
pero inhabitada de seres humanos, existía un lugar que
albergaba la paz anhelada, el rostro acogedor y la mirada
capaz de sostener cualquier atisbo de sollozo.

Más allá de acá, dos soledades esperaban que la vida en algún
momento les devolviera la sonrisa extraviada, los sueños y
alejara para siempre de sus vidas aquella vida transcurrida
desde un computador.