
Llega el último día de este año silencioso, y lo hace lleno de preguntas, repasos, respuestas inesperadas, nostalgias, reencuentros, hallazgos, esperanza, temores, sueños, ansias, deseos, tristezas.
Ya no es sólo la mujer la que repasa su historia reciente; también lo hace la madre, la hija, la hermana, la tía, la trabajadora social,la profe, la niña, la adulta, la soñadora empedernida, la amante, la esposa, la amiga y también lo hace aquella mujer que solía exigirse más de la cuenta y que mira ese tiempo con displicencia, pero también con alegría.
Cada nuevo año me sorprende distinta, ya no sé si mejor ni peor, pero distinta.
El hallazgo más importante de este año 2006 y que puedo compartir sin sonrojar, es que he derribado tremendo mito en mi vida; y es que solía pensar y afirmar que mi sensibilidad me hacía una mujer frágil y descubrí en mi una mujer fuerte, capaz de sobreponerse a varias hecatombes internas y tempestades de viento y arena que me dejaron herida es verdad....pero viva.
Soporté el peso de mi compañía este invierno, la dualidad del día y la noche que traían las dos caras de una misma moneda. La realidad que se vive en el escenario y detrás de él, la risa y el llanto, la prisa y la calma y la convicción de que en ambos escenarios converge la intensidad de quien se siente viva y por sobre todo; MUJER.
Yo no creo en esa frase que dice “año nuevo, vida nueva”, eso que el año 2006 me hizo feliz y lo que me entristeció sigue estando presente en este nuevo año que se inicia, así que al diablo con eso de “año nuevo....” la vida se construye todos los días y se hace en función de los aciertos y los errores cometidos, los que no se descubren de la noche a la mañana, pero los que en mi caso al menos se han hecho acompañar de silencios prolongados, profundas conversaciones introspectivas, muchas sesiones de humedad en el rostro, música para el alma, imágenes capaces de reflejar las sensaciones vividas, pájaros nocturnos dispuestos a presenciar la transformación de la alondra que entra en el túnel vestida de día y sale con su traje gris noche.
Yo no sé si la llegada de un nuevo año sea motivo de celebración, pero como no soy ermitaña y tengo gente que si desea celebrar el inicio de este nuevo año....allí estaré.



