Me despojo del ying y el yang,
de la multitud silente y el bullicio en solitario,
de la luz y la sombra que de tanto encender y oscurecer,
me han impedido objetivar templanza y tempestad.
Me despojo del ruido taciturno y el cantar desafinado,
Me ausento sin prisa y me dispongo presurosa.
Me pierdo para ir a mi encuentro,
Reposar los sinsabores y aprender los significados,
Me aclaro para ser luz y no tinieblas,
Seguridad y no desconfianza,
Verdad y no mentira,
Apoyo y no desaire.
¡Voy por mí!

