jueves, diciembre 22, 2011

Siempre es bueno perderse para volver a encontrarse



Me despojo del  ying y el yang,
de la multitud silente y el bullicio en solitario,
de la luz y la sombra que de tanto encender y oscurecer,
me han impedido objetivar templanza  y tempestad.
Me despojo del ruido taciturno y el cantar desafinado,
Me ausento sin prisa y me dispongo presurosa.

Me pierdo para ir a mi encuentro,
Reposar los sinsabores y aprender los significados,
Me aclaro para ser luz y no tinieblas,
Seguridad y no desconfianza,
Verdad y no mentira,
Apoyo y no desaire.

¡Voy por mí!

viernes, diciembre 09, 2011

Dejándose llevar....


Me recogí el pelo,
Vestí mis defectos,
Apacigüé los dolores
Y salí a la calle
Me perdí en el tumulto.
Regrese a casa,
Dejé entrar la luz,
Y prendí un incienso.
Me acompañé de música y emprendí el viaje.
Adormecí mis preocupaciones,
Apareció un sollozo.
Busque a la pequeña que yace ahí adentro,
Nuestros silencios son tan elocuentes,
Nos abrazamos, nos contuvimos,
Nos nutrimos de sabia pequeña…
Y nos despedimos.
Volvi aquí afuera, me sentí aliviada.

Las crisis siempre conducen a mejores estados,
No le temo a los cambios,
Porque apuesto al ser y no al tener.

Somatizar y luego Elegir....

El lenguaje de mi cuerpo nunca deja de sorprenderme. 

Expulso, retengo, exhalo, me vierto.
Así sé que debo prepararme.
El que crea en Dios que rece,
el que crea en si mismo que no de tregua,
el que crea en manos sanadoras que se deja tocar,
el que crea en las energías, que se deje llevar por ellas. 
El que crea en milagros que espere,
el que quiera cerras los ojos, que los cierre,
pero debe saber que sufrirá de ceguera por la vida,
el que quiera vivir como dijo siempre pensar, adelante!
 Aprendi a rezar y luego lo olvidé,
Aprendí a volar y luego caminé,
Aprendí a llorar y nunca lo olvidé,
Aprendí a escribir y ahí me refugié,


Pero hay algo que nunca aprendí: A callar