domingo, diciembre 09, 2007

Si la sonrisa es el idioma universal...


Si la sonrisa es el idioma universal, la tristeza maneja códigos no verbales indescifrables. Herméticos constructos fulguran rocíos eternos que se alojan en el alma, carcomiendo las pupilas y robándonos la fuerza.

Cuando se trata de culpar a alguien de tal desdicha, los dardos apuntan siempre en la misma dirección, uno mismo. Se recorren las grietas de los caminos mal paridos y sus contornos esquivos susurran sonetos encarcelados en una celda alojada en un rincón del alma.

Y llega el último día del claustro voluntario, quedan algunas horas de hidratación artificial que permita un despertar de día lunes de sonrisa adulterada, fortaleza simulada y seguridad aparentada.

Payaso de rostro triste, la función debe continuar….

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