
Y se instaló la prisa, se cuela entre la brisa y mi paso raudo hace lo suyo, intento contener la conciencia de mi senda, más la rueda vuelve a girar vertiginosamente.
Como no puedo parar, ya que corro el riesgo de ser aplastada, cierro los ojos y traigo a mi mente aquellos días en que solía trabajar en la Escuela de Dichato y antes o después del trabajo, encontraba todas las respuestas que el torbellino de mi ciudad me negaban……hoy trato de convencerme que no necesito llegar hasta allí, y sólo necesito cerrar los ojos y sentir el aire marino….lo demás, viene solo.
Como no puedo parar, ya que corro el riesgo de ser aplastada, cierro los ojos y traigo a mi mente aquellos días en que solía trabajar en la Escuela de Dichato y antes o después del trabajo, encontraba todas las respuestas que el torbellino de mi ciudad me negaban……hoy trato de convencerme que no necesito llegar hasta allí, y sólo necesito cerrar los ojos y sentir el aire marino….lo demás, viene solo.
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