Ni mi cuerpo ni mi corazón lo presentíamos,
Y a pesar de los pronósticos y sus probabilidades científicas,
Te creíamos ahí; pequeño trocito de vida desafiando a la muerte.
Cada nuevo día era una ilusión distinta,
Te hablaba despacio, acariciando mi vientre
sin saber que aún estando ahí, ya no podías escuchar mi voz,
ni ese mundo de canciones, caricias y risas que soñaba para ti.
Y a pesar de los pronósticos y sus probabilidades científicas,
Te creíamos ahí; pequeño trocito de vida desafiando a la muerte.
Cada nuevo día era una ilusión distinta,
Te hablaba despacio, acariciando mi vientre
sin saber que aún estando ahí, ya no podías escuchar mi voz,
ni ese mundo de canciones, caricias y risas que soñaba para ti.
Vivirás en mi pequeñito/a,
aunque tu frágil cuerpecito sea extraído de mi,
Aunque el vacío cercene por un tiempo mis pupilas y mis ganas
Y aunque la vida me haya arrebatado este júbilo,
Vivirás en mí por siempre.
Si el nacimiento de cada una de mis hijas
me hizo nacer junto a ellas,
Tu partida también me renació,
Vida y muerte entrecruzadas,
Dolor y júbilo tejiendo las redes de mi esencia matríztica.
Sanaré de este dolor en la medida
que lo padezca hasta lo más profundo,
Solo así sabré cuantas cosas debía yo aprender.
Victoria, Pedro, Amanda, Pa, Ani, Francisco,
Francisca, Fernanda, Bárbara, familia, amigos, amigas;
No repriman mis lágrimas, déjenlas fluir,
La racionalidad no es mi fortaleza; la fragilidad sí lo es.
aunque tu frágil cuerpecito sea extraído de mi,
Aunque el vacío cercene por un tiempo mis pupilas y mis ganas
Y aunque la vida me haya arrebatado este júbilo,
Vivirás en mí por siempre.
Si el nacimiento de cada una de mis hijas
me hizo nacer junto a ellas,
Tu partida también me renació,
Vida y muerte entrecruzadas,
Dolor y júbilo tejiendo las redes de mi esencia matríztica.
Sanaré de este dolor en la medida
que lo padezca hasta lo más profundo,
Solo así sabré cuantas cosas debía yo aprender.
Victoria, Pedro, Amanda, Pa, Ani, Francisco,
Francisca, Fernanda, Bárbara, familia, amigos, amigas;
No repriman mis lágrimas, déjenlas fluir,
La racionalidad no es mi fortaleza; la fragilidad sí lo es.

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