viernes, enero 17, 2014

Mis 43 años

 
 
Cuando se cumplen años, lo común es que uno espere regalos de los demás. Debo reconocer que yo nunca he sido interesada en recibirlos y valoro muchísimo más las cosas intangibles, pero este año en que cumplí 43 años de vida, he decidido regalarme muchas cosas que necesito para mi vida y se las compartiré para usarlo como testimonio y no olvidar que al hacer el ejercicio de transcribirlo estoy transformándolo en un decreto inquebrantable en mi vida. He decidido que a pesar de contar con una herramienta maravillosa como lo es escribir, mi alma necesita llenarse de la energía y la luz de otras personas, y no me refiero al mundo virtual, sino al de allá afuera. Al menos una vez al mes participaré de algún taller de autoconocimiento y sanación. He decidido comenzar a ver más seguido a mis amigas y amigos, los acostumbré a mantenerme lejos y a hacerles sentir mi cercanía a través de las redes sociales, pero he descubierto también que necesito mirarlos a los ojos, reírme junto a ustedes, saber de sus vidas y sobre todo abrazarlos. He decidido seguir apostando por la libertad de mis movimientos, flexibilizar la sobrecarga laboral con el único objetivo de tener algunos meses de sosiego para poder decantar. He decidido seguir nutriendo mi vida de música, participar más activamente en círculos de mujeres y aprender, aprender y aprender para algún día compartir lo aprendido. He decidido regalarme una vez a la semana baños de tina, soledad al anochecer, música de relajación y dejarme llevar por mis propios ritos, los que siento y no son aprendidos, los que no leí, ni me contaron, sino los que mi cuerpo y mi alma me enseñaron. He decidido ser un poco más libre, un poco menos estructurada y un poco más feliz. Un abrazo a todos y todas los que el día de hoy se acordaron de saludarme por mi cumpleaños, agradezco infinitamente las muestras de cariño, hoy me sentí abrazada, muy abrazada.

No hay comentarios.: