martes, abril 08, 2014

Recuentos

En este ejercicio de ser madre por segunda vez, y sabiendo que los hijos crecen y se van, vuelvo a derramar todo lo que soy y lo que tengo en este tránsito maravilloso que es ser madre. La vida me puso desde este lado y también me puso desde el otro lado. Mujer y profesional envueltas en una misma persona, evidenciando desapegos y abandonos. Dos lados de la misma moneda, a veces como protagonista y otras, como testigo. Cada día, doy gracias a la vida por permitirme estar desde este lado. Sólo pido que cuando crezcas hayas aprendido el valor del ser por sobre el tener.


No hay comentarios.: