Amanda ya está bien. Atrás dejamos los cólicos, la inapetencia y las molestias. La preocupación ha dado paso a la tranquilidad. No niego que temo que su sistema inmunológico esté vulnerable y que pueda contagiarse con mayor facilidad. Pero seguiremos con sus sesiones de biomagnetismo e irá recuperando el peso que perdió estos dias. Mañana va al jardín otra vez. Espero y confío que la semana que se avecina no tenga ni lluvia, ni tormentas eléctricas, ni inundaciones ni nada por el estilo y lo digo también metafóricamente porque me llovió sobre mojado. Necesito una tregua, que me permita compatibilizar mi rol de madre, dueña de casa, esposa, docente y trabajadora sin verme sobrepasada por los deberes. Así es, así será.

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