miércoles, octubre 29, 2014

A propósito de...

¿En qué momento nos creímos dueños de la verdad absoluta? ¿En que momento nos convertimos en baluartes de la moral? Todas las opiniones que he leído respecto a entregar un juicio valórico referido al ya famoso cuento de "Nicolas tiene dos papas", es basado en una mirada hegemónica. ¿por qué nos cuesta tanto aceptarnos desde nuestras diferencias?. Mi mirada es una. Yo otorgo valor a las personas por lo que son y no porque lo que tienen ni por lo que aparentan. Yo otorgo valor a las personas no por lo que dicen sino por lo que hacen. No me importa su raza, ni su ideología, ni su condición sexual, ni su religión. No tengo sesgos, no vivo prisionera de mis propias limitaciones ¿o acaso no es eso lo que nos impide aceptarnos?

No hay comentarios.: