Es tan maravilloso gestar. Aunque cada embarazo es distinto reconozco muchas similitudes en cada uno de ellos. Dejo atrás las nauseas, que nunca fueron tan intensas, pero no puedo desprenderme de mi desarrollado olfato y su memoria. Si bien no logro percibir los movimientos en mi vientre aún, a ratos siento como un cosquilleo. Por las noches despierto asustada durmiendo hacia abajo y dándome vuelta de un paraguazo. Recuerdo que siempre me cuesta aprender a dormir de lado. Ya me acostumbré a dejar un vaso de agua en el velador porque sé que a medianoche despertaré con la garganta seca y pensando que mi bebé tiene sed. Parece que comienzo a estar menos dormilona, ya no me ando quedando dormida en cualquier lado. Todos los días reviso mi ombligo, y parece que lo veo un poquito más afuera, pero parece que es sólo una ilusión óptica (aún). Me maravillo día a día viendo como mis pechos se abultan y se preparan para amamantar. Eso me emociona hasta las lágrimas. Me abraza la energía de mi maternidad consciente y añosa. Doy gracias a la vida por permitirme vivirlo y compartirlo !
No hay comentarios.:
Publicar un comentario