domingo, marzo 15, 2015

Mi delicado estado de salud me trajo momentáneamente a casa de mis padres. Los cuidados de mi madre me tendrán restablecida en un par de días. Este relato previo para justificar la verborrea mental de la que soy objeto pasando tantas horas en el más absoluto reposo. De pronto pensé en que ya viene siendo hora de pensar en un nombre para mi pequeño bebe, y comencé a hacer el siguiente ejercicio: decidi tomar el orden del abecedario y comencé a sentir cada nombre que iba apareciendo. Digo "sentir" porque fue un ejercicio súper consciente. Por alguna razón con cada nombre iba descubriendo emociones distintas. Era como ir encontrando las piezas de un rompecabezas. Algunas encajaban bien, pero otras nada tenían que hacer ahí. Luego pensaba que finalmente no es sólo una decisión mía. Por lo que buscar un nombre no resulta tarea sencilla. En el fondo deseo que nuestro pequeño de alguna manera nos señale como quiere ser nombrado.

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