miércoles, abril 22, 2015

Cambiarse de casa es un ejercicio que no sólo involucra mover cosas, sino también remover aquellas cosas que uno simplemente no quiere mudar. Hace algunos años había tomado la decisión de no volver a vivir en una casa, y hacerlo sólo en un departamento, buscando mayor seguridad. Pero las confianzas se van recuperando y los miedos se van superando. El nacimiento y la gestación de mis dos últimos hijos me hace sentir este cambio de casa como una nueva oportunidad. Los meses que se avecinan vienen cargados de nido, mucho nido y anhelo anidar en otro espacio y en otro tiempo. Vienen vientos de cambio y fiel a mi empeño por dejarme despeinar, me dejaré llevar y que la maternidad y el puerperio terminen de moldearme

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