Mi Voz en "on": La maternidad es un libro abierto, una inagotable fuente de sensaciones y aprendizajes. Se puede tener más de un hijo/a pero los caminos aunque ya recorridos siempre se palpan distinto, se huelen distinto, se sienten distinto, se construyen distinto.
Este último tiempo me he sentido como en medio de un puente. A ratos me lleva el viento norte que me impulsa a mantenerme atenta a la realidad y a ratos me lleva el viento sur que me inspira a adentrarme en mi cuerpo, en mis necesidades emocionales y fisiológicas, en mi anhelo de ausencia y desnudez. Mi pequeño se mueve todo el día, pero sólo soy capaz de percibirlo en la noche cuando estoy en calma.
Y así siento que transcurre mi vida, en un espacio y tiempo dividido por el ser y el estar. Por la necesidad y la urgencia. Por la obediencia y el desparpajo.
Mi cuerpo ya no es el mismo, me cuesta conciliar el sueño toda la noche, pero las obligaciones siguen conduciendo mis pasos, me siento prisionera de la vorágine y a ratos quisiera sentarme a llorar y quisiera rebelarme frente a este mundo adulto en el que yo elegí estar.
Me gustaría que supieran que no soy una super mujer, sólo soy una mujer que siente que la gestación transcurre en un abrir y cerrar de ojos y que no quiere ser personaje secundario sino principal de su propia existencia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario