Soy la palabra que sorprendida a solas quiso por fin escribirse
lunes, julio 13, 2015
Hoy comparto una reflexión a partir de la experiencia de estar rodeada de mujeres gestantes y puerperas. Cuando se esta hospitalizada en el servicio de maternidad de un servicio público como este, uno se puede ver enfrentada a diferentes salas: Alto riesgo obstétrico, pre parto, puerperas quirúrgicas, puerperas fisiológicas...en fin, para mi son sólo nombres clínicos porque a lo que nos enfrentamos es a un grupo de 11 mujeres por sala que están en este lugar "maternando". Más allá de las situaciones individuales que cada una de nosotras debemos abordar hay una tremenda oportunidad de solidarizar entre todas, acompañarnos, compartir sentires, desarrollar la escucha activa y abrazar nuestros temores. La salud pública carece de políticas de salud que consideren a la mujer gestante y puerpera como una mujer que necesita contención y acompañamiento. Lo clínico es sólo una parte, muy importante pero no es lo único. Y eso no sólo ocurre en maternidad sino en cualquier servicio hospitalario donde el paciente requiere de un apoyo integral. Pero como lo mío es la maternidad y es lo que me toca vivir a diario en este hospital siento que hay una deuda monumental con esos otros aspectos, invisibles para el aparato público y absolutamente visible desde lo humano. Reconozco que las matronas a veces se ven sobrepasadas por la carga laboral. El tema de como se administran los turnos es francamente explotador también para ellas/os. En este servicio se ven buenos y malos profesionales, como en todos lados. Les cuesta sonreír, les cuesta detener el ritmo del trabajo para explicarle a una mujer lo que ésta necesita saber, les cuesta empatizar porque deben ver 3 salas, completar protocolos, monitorear varias veces al día a las pacientes, estar atenta a los ingresos y egresos y la jornada se les fue sin poder empatizar, acoger y abrazar los temores de las mujeres que están a su cuidado. Quizá por formación tampoco lo quieran hacer, Lo desconozco. Pero lo cierto es que no se hace y las mujeres que aquí van llegando tenemos sólo una opción: solidarizar entre nosotras. Abrazar nuestros temores entre nosotras, escucharnos, compartir nuestras experiencias y creer y crear solidaridad de género. No se sí es el concepto indicado pero a mi me suena este: Sororidad !!!!!!.
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