
Espejos rectangulares le circundan, su disfraz es la sensatez. Perpleja recorre los surcos de sus pezones malheridos, lágrimas transformadas en desechos fantasmales humedecen la mirada. Una sombra la observa a la distancia y lo hace a tientas intentando no ser descubierta.
Habita dentro de un espejo; en cada ángulo una mirada la atraviesa. Sale por las mañanas de su escondite eterno y hace creer al mundo que su vida transcurre en una acera. El crecimiento se detiene, 12 horas del día encapsulada en una jaula; 12 horas después el espejo es su guarida.
Habita dentro de un espejo; en cada ángulo una mirada la atraviesa. Sale por las mañanas de su escondite eterno y hace creer al mundo que su vida transcurre en una acera. El crecimiento se detiene, 12 horas del día encapsulada en una jaula; 12 horas después el espejo es su guarida.