Soy la palabra que sorprendida a solas quiso por fin escribirse
viernes, abril 04, 2014
Trayecto cotidiano 1
Los trayectos cotidianos a veces dejan sensaciones que dan deseos de compartir. Caminaba de regreso a casa y al cruzar la calle observé a una mujer. Con una mano sostenía un coche y con la otra un cigarro, mientras observaba atenta las revistas y diarios de un kiosco. El humo de su cigarrillo llegaba exactamente al rostro de su hija, de unos dos años. El rostro de la niña no se veía sereno. Había mucho ruido de vehículos y su madre estaba absolutamente desconectada de las necesidades de esa niña. Por un momento tuve la intención de acercarme, pero me frené. No puedo enfrentarme a todo lo que me genere sentimientos ambivalentes...pensé. Yo sé que quizás más de alguien pensara que exagero, pero eso para mi es negligencia y es un tipo de abandono, al que muchos niños y niñas están expuestos. Secundariamente quisiera decir que no es que esté en contra de la utilización de coches, siempre y cuando no se usen como una forma de desentendernos de las necesidades socio emocionales de nuestros/as hijos/as
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