sábado, mayo 10, 2014

Biodanza madres e hijos/as



Me gusta transitar por las emociones. Lo de hoy era algo nuevo; nuevo para mi y nuevo para Amanda. Fue hermoso vivir esta primera experiencia de biodanza rodeada de abuelas, madres e hijos/as. Había tanto amor en ese salón. El lenguaje de los afectos es universal; está aquí y está afuera. Sólo hay que ir seguirle la pista e ir detrás de él. Fue hermoso jugar, reír, sentir, y emocionarse. Abrir los ojos y ver la belleza del sentir al otro/a desde lo más profundo del alma. Amanda llegó feliz, al llegar a casa se fue a su cama, cerró los ojos y se durmió. 


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