martes, noviembre 18, 2008

La vida es un puzzle...

Desclasifiqué archivos de la memoria,
Y un nudo se alojó en mi garganta,
Comprendí taciturna el trascurrir del tiempo
Y me descubrí perturbada.

Descubrí que la vida es un puzzle,
Y que las piezas no siempre calzan perfectas.

Quizá emprender la loca aventura de los afectos,
Resulte un ejercicio arriesgado.
Pero no arriesgarse sería un atropello a la ilusión.
Una cobardía imperdonable,
Un eco ensordecedor…

¿Dónde abandoné mi racionalidad emotiva?
¿Dónde perdí las piezas del puzzle que faltan?
¿Cuándo renuncié a mi espíritu aventurero?

¿En qué minuto me perdí y cuando lograré encontrarme?

jueves, octubre 23, 2008

Cuando el vaso se llena...


Cuando el vaso se llena reboza,
Como mis palabras al despegar el día,
Como mis pechos al caer la tarde
Como mis manos al abrazar un sueño,
que tan pronto no es más que una quimera.

Cuando el vaso está lleno escribo,
y me hace suya la melancolía,
y mi espectro lila se transforma en gris
y me sobran las desventuras y el desencanto.

Cuando el vaso está lleno rehúyo de la gente,
Me refugio en mis dedos danzarines,
Me acaricia la palabra y me besa la expresión.

Cuando el vaso está lleno
Ahuyento y atraigo,
Me desnudo y me visto,
Me contengo y exploto,

Muero y renazco…

martes, octubre 21, 2008

Su próximo desvelo...


Había regresado al nido,
después de un lapsus de locura y ho/e-rrores
Se había dejado domesticar,
había dejado de arrancar
Y sus alas descansaban en tierra,

El vuelo….había cesado.

Removió sus escombros maltrechos,
derribó pequeños y grandes mitos,
acarició aquel sueño desvelado…
de amaneceres fecundos…

y vino octubre…mes de yagas torcidas
dolores añejos,
miedos instalados,
y otra vez se encontró con esas alas
despegadas, trizadas y maltrechas

Reconstruirlas o dejarlas morir….

Ese sería su próximo desvelo….


lunes, octubre 20, 2008

Sin título


Desprovista del atuendo habitual,
Aturdida por una multitud vociferante,
Azuzada por el socorrer de las horas,
se desviste el gemido de la alondra malherida.

Una túnica de oleajes muertos la recorre,
se pierde en la inmensidad del desierto,
La primavera ha estallado,
La recorre otra vez un frío invierno.

Despojada de su tibio candil se precipita,
El letargo del torrente la nubla,
Un rostro se diluye en la niebla,
Otra ilusión se estrella con la realidad.

martes, septiembre 16, 2008

En este vuelo he fracturado mis alas

Los transeúntes dejaban de huir de las frías madrugadas,
Un sol de septiembre me vestía de esperanza al arrancar el día,
Mi ropero lucía poblado de pálidos y furiosos colores
Aun cuando el negro seguía siendo el color elegido….
¡Pensaba cuanto trabajo me costaba desprenderme de él!

Nada parecía entibiar mis escarchadas manos
El sol ofrecía su calidez a todos los transeúntes,
menos a mí.

Una oficina era testigo de mis avergonzadas manos,
y mi ánimo trastocado.

Y allí estaba yo,
Impávida testigo del transcurrir ingrato de tiempo y espacio,
desarmando vestigios de un amanecer sereno,
testigo insomne de mi soledad tozuda.
Pasajera ausente de caminos jamás andados.

En este vuelo he fracturado mis alas

domingo, agosto 24, 2008

La soledad es un grito que ensordece...


Salí a la calle aquella noche
Intentando tropezar con su huella
que de tanto soñarla me llevara hasta él.

Solía soñar que al doblar en aquella esquina,
Estaría esperándome para sorprenderme con un beso,
Pero siempre lo que me sorprendía era el miedo,
Era una calle oscura y desierta a la salida del trabajo.

El recorrido que seguía era el habitual,
Un discapacitado que pedía limosna y que a esa hora,
también se preparaba para regresar a casa,
los escolares que caminaban y llenaban con su presencia
las calles del puerto.

Feliz habría caminado un par de cuadras más cada noche,
Para presenciar el mar que se comunicaba distinto al llegar la noche,
Pero ahí estaba el miedo otra vez,
ese compañero detestable que siempre me acompaña.

Al tomar el bus que me llevaría a mi casa,
Tomé un asiento trasero, era el único que iba sin acompañante.
Saqué de mi cartera el celular; si no encontraba su huella,
al menos encontraría un mensaje….
Pero no había nada…

Hace días que no había uno…
Con la esperanza fracturada llegué a casa,
Prendí el computador, pero ahí tampoco había nada…
El cansancio y el frío me llevaron pronto a la cama,
Cerré los ojos y abracé un sollozo.

La soledad es un grito que ensordece…

martes, agosto 05, 2008

Noche amarga


Llueven los dedos trasnochados
Adormecidos por la ausencia de sus manos,
Desconsolados pasos la caminan,
Un abrazo es su refugio imaginario.

Asedia el llanto de la alondra,
Se deshace un ritmo cadencioso,
Se recoge al fin su cabellera,
En sosiego derrama sus lamentos.

jueves, julio 10, 2008

Profecía autocumplida


Desconcierta el vaivén mezquino de la conciencia,
Se rehuye el apetito socarrón con desolada congoja
Desde mi ventana se observa fugaz el regocijo,
Me consuela la vibración constante de mis dedos bailarines.

La soledad es un grito que ensordece,
El llanto es un arma que se gatilla emancipada,
Los labios se acusan herméticos ante la insistencia del habla.
Mi rostro anochece opaco.

La lluvia allá afuera aguarda mis pasos,
Una lágrima se confabulará con el aguacero esta tarde,
El recorrido habitual conducirá mis movimientos,
Una micro atestiguará en silencio el rastro oculto de mi desventura,

Encontraré un refugio al llegar la noche,
Me desnudaré sin prisa en mi lecho indolente,
Cubriré con abrigo las caricias no germinadas,
Se dormirá un suspiro cansado del ayuno y del anhelo.

Despertaré sombría el tercer viernes de julio,
Me sorprenderá la lluvia al salir de casa,
Otra micro será testigo insomne de mis afanes truncos,
La magia teñirá mi rostro antes que la luz del día se apague.

miércoles, julio 09, 2008

Mis adornos...

La mudez de mis labios hizo que danzaran las yemas de mis dedos, unos pies desnudos ansiaban hurgarlo todo.

Había tantos adornos entre las cosas que encontré al mudarme, a todo necesitaba darle un espacio en mi nuevo hogar; todos ellos escogidos en distintos momentos y con tan variadas intenciones (estéticas y no estéticas).

Me atrae el arte en todas sus formas y la magia que desprenden sus símbolos, que se conectan de manera tan natural con mis emociones más íntimas.

Un objeto de arte no siempre es algo que se adquiere desembolsando dinero, bien podría ser una piedra hermosa tallada de manera natural por el paso del tiempo, o una caracola marina que devolvió la mar, o una pluma llena de matices que dejó tirado un pavo real a su andar. En fin, tantos ornamentos y todos anhelando tener un espacio en mi nuevo hogar.

Pequeños pasos, caminar sin prisa, desnudar mis acciones, adornar el cansancio, sepultar los tropiezos, recordar de donde es que venimos y hacia donde es que vamos; todo eso sentí al mirar aquellos pies oscuros.


Desplegar mis afectos, abrir la mente, hacer un “epojé fenomenológico”, poner entre paréntesis la realidad por un instante, agregar el vocablo “me” a todos mis verbos, tener conciencia de mis afectos y mis desapegos también.

El sentido de la protección primaria, la necesidad de proteger y ser protegido, la necesidad de confiar en otro/a, la seguridad de sentirse cobijado, la sensación de abrigo tan recurrente, el deseo de permanecer al lado de un alguien sintiéndose libre y sin ataduras.


La dualidad asociada al trémulo del día y el afán por perderse en imágenes de mujeres en sosiego, la búsqueda incesante por reencontrarse y encontrar la sanación. La ansiedad por tener una vida pobre en espiritualidad y la escasez de tiempo para dedicarme a la auto contemplación de la nada.

La necesidad de almacenar notas musicales. La mejor manera de hacerlo: dentro de un recipiente de madera tallado a mano. Cuando la música forma parte de la vida cotidiana, esta debe guardarse en un lugar desde donde es posible concentrar la energía positiva acumulada, desde donde más tarde trovadores y cantautores desbordarán sus voces apelando a lo humano y trascendental y rescaten los sueños, las utopías y la esperanza de un mundo más humano y mejor.

El paso del tiempo y la intencionalidad de detener el tiempo cuando es necesario, las cuentas paralelas que recuerdan el tiempo regresivo de lo no vivido, la ansiedad por apurar, retrasar o detener la marcha del tiempo según el caso, ser testigo vivencial del cambio estacionario augurando que el paso del tiempo no deje estragos en nuestra armonía y concediéndole permiso para hacer evidente el paso de los años en nuestra piel, sin perjuicio de recordar siempre que los años y el paso del tiempo no envejecen la capacidad de soñar y mucho menos la capacidad de amar.

Las runas son "instrumentos" mágicos, portadores de secretos y generadores de poder. La runa es un símbolo y como tal una emanación de energía que puede despertar nuestros sentidos o crear emociones. Es por eso que siempre han ocupado un lugar importante en mi vida; es un trío el elegido: El amor, la sanación y un generador de energías positivas.

Dice la leyenda que Hace mucho tiempo, cuando el mundo era joven, un viejo líder espiritual estaba meditando en una alta montaña cuando tuvo una visión. En esta visión, Iktomi, el gran maestro bromista de la sabiduría, apareció con la forma de una araña. Iktomi le habló en un lenguaje sagrado, que sólo los líderes espirituales de los Lakotas podían entender. Mientras le hablaba, la araña tomó un aro de sauce, el de mayor edad. También tenía plumas, pelo de caballo, cuentas y ofrendas, con lo que empezó a tejer una telaraña. Él habló con el anciano acerca de los círculos de la vida, de cómo evolucionamos a través del tiempo, desde que nacemos hasta que envejecemos, hasta que el círculo se cierra. Entonces, Iktomi dijo mientras continuaba tejiendo su red: -En cada tiempo de la vida hay muchas fuerzas, algunas buenas, otras malas. Si te encuentras con las buenas fuerzas, ellas te guiarán en la dirección correcta. Pero si tú escuchas a las fuerzas malas, ellas te lastimarán y te guiarán en la dirección equivocada.
Mientras la araña hablaba, continuaba entretejiendo su telaraña, empezando de afuera y trabajando hacia el centro. Cuando Iktomi terminó de hablar, le dio al anciano Lakota la red y le dijo:
-¿Ves? La telaraña es un círculo perfecto, pero en el centro hay un agujero. Usa la telaraña para ayudarte a ti mismo y a tu gente, para alcanzar tus metas y hacer buen uso de las ideas, sueños y visiones de los demás. Si tú crees en el gran espíritu, la telaraña atrapará tus buenas ideas y las malas se irán por el agujero. El anciano Lakota, le pasó su visión a su gente, y los indios Sioux usaron el atrapasueños como la red de su vida. Éste se colgaba encima de la cama para escudriñar los sueños y visiones. Lo bueno de sus sueños era capturado en la telaraña de vida y enviado con ellos, lo malo de sus sueños escapaba a través del agujero en el centro de la red. Ellos creían que el atrapasueños sostenía el futuro de su destino.
Yo no la cuelgo arriba de mi cama, sino en el living, esperando tenga el mismo efecto para todos los que quieran tenderse en el sillón de descanso.


Hombre y mujer se miran desnudos, de frente, sin estereotipos, sin disfraces, sin telarañas acorralándoles los sentidos. Hombre y mujer se dibujan desiertos y llanos para el viaje que ellos quieran realizar.


El reflejo de la luz sobre mi rostro, la complicidad de la madera y el vitral, la naturalidad de sus formas y el calor de su espectro tiñen mi sosiego y me permiten soñar. De la montaña al mar, de la cordillera al riachuelo aquel desde donde fuiste tallada con delicadeza, con dulzura, con entereza.

viernes, julio 04, 2008


Cuando la noche se hace pequeña,
la desesperanza me desabriga,
la desnudez hace brotar la magia
y el silencio desprende el eco terapéutico
de un final en pausa.

Mi almohada me cuenta un cuento,
Mi lecho me arrulla con su tonadita armónica,
Desconozco el insomnio del que hace años fui presa,
Reconozco la simpleza de mis pies; ahora cautos.

Más allá del día, más allá de la noche,
Más allá de contigo o sin ti,
Más allá del silencio y la muchedumbre
Converge en la sombra la dualidad que irrumpe,
La intensidad de las olas y el eco incesante de la caracola.

lunes, junio 23, 2008

Hace 18 años, un día como hoy fui madre de una pequeña niña....le llamamos Victoria Paz



Cada uno de tus cumpleaños me trae aromas, sensaciones, sentimientos, colores, palabras.

El aroma a lo desconocido, la sensación de vulnerabilidad. El sentimiento de abandono materno en un momento tan crucial, el estremecimiento eterno de mi cuerpo frágil, el color gris de esa mañana de llovizna.

La llamada sin calma de la noche anterior, la inconexión ambulante de mi ignorancia, la mano del médico de turno en mi frente ancha, sus mensajes serenos ante mis ojos perdidos.

¿Está bien?- pregunté - Es una niña, me respondieron, una pequeña niña…. Mis ojos se nublaban. Antes de cerrar los ojos, alcance a distinguir un reloj colgado en la muralla; 09:03 Hrs. de la mañana, sábado 23 de junio de 1990.

La anestesia me mantuvo ausente por algunas horas, aún desconocía que al despertar, nunca más volvería a ser la misma. Cuando lo hice sentí el llanto descontrolado de una mujer a mi izquierda; al otro lado otra mujer sollozaba en silencio.

Aún con náuseas, quise saber porque clamaban. La mujer de la izquierda lo hacia porque su bebé había nacido muerto; la mujer de mi derecha había sufrido una pérdida al poco andar su embarazo.

Y ahí estaba yo, al medio de ellas dos. Una niña se había aferrado a la vida con una fuerza inusitada, y esa niña ya tenía nombre: VICTORIA PAZ.

Recuerdo nítidamente quienes estuvieron cuando regresé a la habitación, y recuerdo nítidamente también quienes no estuvieron. Eso me marcaría más tarde. Una piedra anidaría en mi mochila desde ese momento.

Al llegar la noche, nos encontramos solas, esa pequeña niña y yo… solas. - Debe amamantarla dijo una señora. - ¿Cómo debo hacerlo? Pregunté.

La pequeña Victoria se aferró a mi pecho, aún siento el dolor que me provocó. Al encontrarnos a solas por vez primera y mientras intentaba alimentarla…lloré.

Le dije muchas cosas esa noche. Entre ellas, me presenté formalmente. Soy tu mamá le dije emocionada. Desde hoy vamos a estar siempre unidas, nunca estarás sola.

Supe en ese instante lo que era amar a alguien más que a uno mismo. Supe para siempre que esa pequeña niña sería lo más importante en mi vida.

Han pasado largos 18 años, y aunque ya es una mujer, para mí siempre será mi niña, mi pequeña niña.

domingo, junio 08, 2008

Retratar el presente, que somnoliento y aturdido, me besa


Reparar murallas
Desvestir la prisa
Descubrir-me hechiza
Incinerar decepciones.

Fecundar armonía
Amamantar esperanzas
Mirar-me en un niño pequeño
Salvaguardar las fantasías.

Desechar el sollozo
Sobrevolar las distancias
Apagar la memoria
Retratar el presente,
que somnoliento y aturdido,
me besa

sábado, mayo 24, 2008

Yo...


Soy esclava de las carreteras,
Agradecida de los lapsos temporales,
Transeúnte de largos trayectos
Viajera de cuerpo ausente.

Soy vasija amortiguada a golpes,
Un cuerpo vulnerable al frío
Una mirada que se abre hermética
Un sobre que alguna vez llegó a destino.

Soy la respuesta que quedó inconclusa,
La decisión que tan pronto se transformó en duda
La soledad que se disfrazó de muchedumbre,
La palabra que sorprendida a solas, quiso escribirse.

viernes, mayo 23, 2008

Profecía de un viernes por la noche


Me volveré temprano
Acataré el silencio
Me lloverá un latido
Me perderé en la ausencia.

Me visitará un suspiro,
Me quedaré en sigilo
No sobrará el encanto
Se ausentará la risa.

Desconoceré a la gente
Acariciaré mi mundo
Recorreré mis venas,
Atesoraré un repaso.

Me acostaré en silencio
Me dormiré despierta
No soñaré cometas
Me desvelará un mañana.

martes, mayo 20, 2008

Este cuento puede tener otro final...


El aguacero entona su canto desafinado
La sirena chapotea su contorneada mudez
El pescador cuelga sus redes al viento
La lluvia ruge su furiosa tozudez.

El descontrol se apodera del confuso oleaje
El pescador su choza no puede salvar
El campamento expone su desolada miseria
Un niño pequeño en su lecho obligado está.

Los ríos desbordan su cólera ceguera
La pobreza es marginada al patio trasero de la ciudad

Pequeño de ojos tristes
este cuento puede tener otro final

sábado, mayo 17, 2008

¿En qué cosecha nacerás afanada?


¿En qué momento se te atoró el afán?
¿En qué disgusto se te acabó la risa?
¿En qué lloriqueo se te secó la mirada?
¿En cuál ausencia abandonaste tu aspecto?

¿En qué sitio improvisaste el comienzo?
¿En qué suceso derramaste más lágrimas?
¿En qué momento sucumbiste a la angustia?
¿En qué escondite refugiaste tu ahogo?

¿En qué espejo reflejaste el espanto?
¿En qué silueta se mudó tu sombra?
¿En cuál retrato disfrazaste tu trazo?
¿En qué arquetipo acostaste tu congoja?

¿En qué tiempo recuperarás el atisbo?
¿En qué estación te reconciliarás con la lluvia?
¿En qué cosecha nacerás afanada?

Objetivo Implícito: Reencontrarme


A media mañana tomo un bus
Destino: Caleta Tumbes
Objetivo explícito: Realizar una visita
Objetivo implícito: Reencontrarme

La realidad desafía la quietud
que asustada y somnolienta
es atrapada por una telaraña color gris.

La lluvia viene anunciando su proximidad
violando mis días, mis noches, mi abrigo.

Mis pasos ambulantes salen a recorrer la caleta,
Y finalizan allí, posando mi senda melancólica
Amontonándome de arena una vez más,
Dejándome acariciar por la brisa marina
Y el abrazo sincero de sus habitantes.

Y allí me quedo,
Me sostiene el oleaje y la inmensidad del horizonte,
Ruego a las olas se lleven por un instante
el eco porfiado de la caracola urbana.
Me conceden tal petición.

Me despido,
Camino hacia el bus que me llevará de regreso
Me siento más liviana,
Pero no más feliz.

martes, mayo 13, 2008

Pinté un futuro...


En sus ojos verdes refugié mis penas,
En sus brazos fuertes derramé la espera,
En su paso firme cobijé mi prisa,
En sus manos generosas encontré el camino.

En su rostro amable me miré orgullosa,
En su oído cauto susurré ternuras
En su pelo revuelto me enredé serena,
En su dulce aliento me quedé dormida.

Labré un refugio con su voz segura,
Y con su sabiduría austera planee una fiesta,
Con su historia de vida, construí esperanzas,
Con su valentía toda, me vestí desnuda.

Con su cálida sombra abracé un futuro,
Con su dulce risa desvestí mis miedos,
Con su humanidad toda
acaricié un mañana.

domingo, mayo 11, 2008

No me he ido...


El abracadabra ya no me sorprende con la mirada risueña,
La química desbordante a dado paso a una quietud perenne,
Pasó por mi puerta esta mañana y me descartó en un gesto.
El duende que lo acompaña le sopló que me había ido.

Pero no me he ido ¡!!! Sólo estoy capeando el frío otoñal.

jueves, mayo 08, 2008

siiiii !

Una fuerza interior se subió a la micro conmigo esta mañana,
Y Filio con su “comandante” terminó por empoderarme.
Fue maravilloso hacerme la pregunta que siempre temo realizar:
¿Tienen sentido mis pasos el día de hoy?
La respuesta fue un: Siiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!

¡¡¡Hoy mis pasos tienen sentido!!!